Figuerola se tuvo que operar

Al principio pensó que iba a zafar de la operación, pero no fue así. Agustín Figuerola, medio scrum del CASI y convocado a los Pumas para la ventana internacional de mitad de año -lo reemplazará Alfredo Lalane- finalmente pasó por el quirófano.
La lesión que sufrió en el último clásico frente al SIC es un poquito más grave de lo que se pensaba y los médicos decidieron que lo mejor es que el pequeño crack se someta al bisturí.
La intervención quirúrgica fue este viernes a las cinco de la tarde en el Sanatorio Otamendi de Palermo y, apenas conoció la decisión de los doctores, Figuerola conversó con Scrum.com para contarle sus sensaciones. “Tarde o temprano esto iba a jorobarme y mejor solucionarlo ahora. Prefiero parar ahora por un tiempito y no en un futuro por un período más extenso”, explica el chiquitín.
-¿Por qué al principio dijiste que no te iban a operar?
– Lo que sucedió es que los primeros estudios revelaron que el hueso no estaba tan hundido; eso fue lo que salió en la resonancia magnética. Pero al día siguiente fui a ver a los doctores Mario Larrain, Guillermo Botto, Matías Zucheri y ellos me hicieron una tomografía computada; querían ver cuánto se había hundido el hueso.
En esos estudios salió que el hueso estaba un poco más complicado y que también corrían riesgos la rodilla y los meniscos.
-En el primer diagnóstico se dijo que ibas a estar dos meses inactivo, ¿ahora de cuánto tiempo estamos hablando?
-Aumentó un poco; calculo que en tres meses ya podré volver a jugar.
-¿Cómo digeriste esta nueva noticia?
-Y… un poco me cambia las cosas, pero mejor sacármelo de encima ahora.
Si bien el diagnóstico golpeó de lleno sus ilusiones, Figuerola no se muestra ni deprimido ni bajoneado; al revés. El número nueve, que es dueño de una gran personalidad y que está acostumbrado a ponerle el pecho a las balas, le buscó el lado positivo a este parate obligado.
“Venía muy a mil y el cuerpo da señales. Me tocó esto y listo; ahora voy a aprovechar para descansar y meterle pilas a la recuperación. Otro camino no hay”, comentó.
Scrum.com











































