Esperando por el test match
Francia vs All Blacks - Paris - Noviembre 2013
Menos de 30 horas faltan para test match entre Francia y Nueva Zelanda, el equipo neozelandes instalado en un hotel en los suburbios de Paris esta rodeado de aficionados y familiares. Una mujer volcó su cerveza para perseguir a Dan Carter por el pasillo para sacarse una foto. Es comprensible que los jugadores no quieran ser molestados y estar concentrados con vistas al partido de este sabado, pero a pesar de ello educadamente se detienen para sacarse fotos y agradecer a sus fans.
Unos pocos, sin embargo, reconocen su obligación como líderes del equipo para responder a las preguntas. Dan Carter recordó que jugó contra la selección francesa en cuatro oportunidades en su carrera. Esta un poco magullado y herido por lo vivido en la temporada, pero con ganas de jugar otro partido en contra de Le Bleus . Esperemos que la tobillera que llevaba puesta sea un signo de curación, no de lesiones y que este completamente recuperado para el test match de mañana.
Richie McCaw, hizo hincapié en que los partidos son siempre difíciles, y que esperaba que la lluvia pare antes del partido de mañana. Teniendo en cuenta que ha llovido casi 24 horas sin parar, lo más probable es que el campo de juego no este en las mejores condiciones. Ben Franks admitió la práctica de hoy se centró en el scrum en la lluvia, y que se prepararon para una experiencia en el barro.
El aspecto físico del equipo se destacan hombres duros con cortes y contusiones como cabría esperar a los que practican este deporte, el tobillo lastimado de Dan, un corte profundo de Richie sobre la frente.
Al ver a los jugadores en persona me doy cuenta de que el televisor me esta engañando. Dan Carter es mucho más alto y voluminoso en persona de lo que parece en la televisión. Ni Richie ni Nonu son tan altos como se podría esperar, sino que están sólidamente armados como un bulldog tenaz dispuesto a mantenerse firme.
Beauden Barrett tiene el rostro y la energía de un joven talento. Se lo ve relajado no esta en el equipo titular), y está rodeado por seis miembros de su familia. Pero no dejes que te engañe su juventud. Él y los otros jugadores son enormes cuando uno se para al lado de ellos, no porque sean altos, sino por su fortaleza. Sus cuerpos parecen estatuas perfectamente talladas, que las del Louvre no tienen nada en comparacion a estos chicos.
La zona del bar se llena cada vez mas con fanaticos de los kiwis y se hace difícil creer que estamos en París. El ritmo de los jugadores que se desplazan yendo de ida y vuelta entre el ascensor, las habitaciones y nuevamente de vuelta a la sala de reuniones es constante.
Los barkeepers están sonriendo porque las bebidas están fluyendo constantemente, pero los jugadores evitan el lugar y mantienen la concentración para el partido de mañana. Sin importar el resultado, ellos estan aquí para jugar. No gastan energias, mantienen la calma y tienen el aspecto de un equipo preparado para luchar.
Por Susanne Laningham
Enviada especial en Paris
MoHicanos.com










































