Carta de un padre angustiado
La familia Rosati es un emblema de Belgrano. Matías Rosati, padre de Tomás y Pumita en 1987, escribió a La Nación una carta que, por lo lógica, no merece ni el agregado de una coma.
Señor Director:
Permítame dirigirme a los dirigentes del rugby de Buenos Aires.
Les quiero hablar como padre y miembro de una familia que todos los fines de semana vive intensamente este deporte en el club Belgrano Athletic. Estoy dolido porque nuestro hijo Tomás (foto) y otros varios chicos no pueden jugar al rugby en sus clubes, con sus amigos, sólo porque fueron convocados a un plan de alto rendimiento (Pladar) y se les reconoció, por ese motivo, una beca que facilita la preparación que están recibiendo.
A ese impedimento se suma la opinión de personas que ven en esos chicos una suerte de factor contaminante del espíritu del rugby, lo cual me parece injusto e irrazonable. El hecho de recibir una beca no va a cambiar sus valores.
Tomás podría quizás prescindir de su beca, pero para otros chicos es la diferencia entre acceder a la alta competición o no poder hacerlo. Forzarlos a optar entre sus clubes y la beca me parece una falsa opción. La beca que reciben les permite, por ejemplo, actuar en ese nivel sin descuidar sus estudios.
Se insinúa que los chicos del Pladar no deberían jugar con otros que no hayan tenido esa oportunidad y se habla incluso de ventaja deportiva. Pero La Nacion consultó a quienes podrían resultar perjudicados y los capitanes de los primeros equipos dijeron, en forma casi unánime, no sólo que no tienen inconveniente en competir con ellos, sino que quieren hacerlo, porque los motiva y mejora el nivel de la competencia.
Los chicos que están en este plan se tienen que cuidar en las comidas, no tomar bebidas alcohólicas, tienen que levantarse temprano para ir a entrenarse; en cierta medida, nos ayudan a formarlos. El problema de nuestro rugby hoy no es éste, sino cómo se administra el dinero que llega a los clubes por la TV, sponsors, etc.
Necesitamos dirigentes honestos y preparados para administrar ese dinero. Vengo de una familia que puede dar pruebas de espíritu amateur y fidelidad a una camiseta, y de hecho Tomás representa a la tercera generación en el Belgrano Athletic. Por favor, no impidan que lo siga siendo.
Matias T. Rosati
Foto: Tackle de Primera









































